La sinfonía del “Machare”
Dino Tuberquia
Tiempo de lectura: 3 minutos
“El reencuentro con el árbol Machare, un gigante de las selvas chocoanas, me llevó a rememorar inolvidables momentos de mi pasado en una región del Pacífico colombiano”
Un reencuentro es abrir una ventana al pasado y revivir sensaciones que estremecieron fibras recónditas de tu existencia. Así pude sentirlo, al encontrarme de nuevo con este viejo conocido de años atrás: el árbol denominado comúnmente como “Machare”. Lo conocí en la década de los 90, cuando, haciendo derroche de la vitalidad y energía que nos regala la juventud, recorría hasta el cansancio las selvas de la región de Cabo Corrientes, sobre la costa Pacífica del Chocó, en Colombia. En el mosaico verde de gigantes de la selva chocoana, destaca este imponente árbol, de tallo recto y grueso, apoyado sobre un conjunto de raíces robustas dispuestas a baja altura, a las cuales los botánicos denominamos como “raíces adventicias”.
Shymphonia globulifera, el nombre científico con el cual se conoce este gigante que puede sobrepasar los 35 m de alto, siempre llamó mi atención, quizás porque he encontrado cierta afinidad por árboles que se encumbran más allá del promedio, para conversar con los cielos y recibir allá muy arriba en sus copas, las caricias de la luz solar. O tal vez porque, al estar junto a estos colosos verdes, aflora en mi la sensación de lo pequeño que somos frente a la vastedad de la naturaleza.

En las selvas del Golfo de Tribugá, es relativamente fácil encontrar este representante de la familia de las clusíaceas, cuando se encuentra en época de floración, ya que sus pétalos, de color rojo intenso, destacan sobre los suelos pardo amarillentos, pobres en hojarasca, comunes en este tipo de bosques. En este sitio solo basta mirar a tu alrededor, y te encontraras con ese enorme tallo, firme y recto, que emula a un guerrero mitológico listo para la batalla. El Machare es un árbol que refleja fuerza y poder.



Flores y hojas de Symphonia globulifera (Fotos: Dino Tuberquia)
Para los habitantes afrocolombianos e indígenas Emberá, del Golfo de Tribugá, el Machare representa un recurso de importancia en la obtención de madera, la cual han utilizado generalmente en la construcción de viviendas. En mi estancia de varios años en la región Pacífica, hace alrededor de 30 años, habité una cabaña de dos plantas, cuyos pisos y gran parte de las estructuras de soporte, estaban elaboradas en madera de Machare. Podría reconocer esta madera a primera vista; su textura, color y apariencia, permanecen frescas en mi memoria.
El Machare es toda una sinfonía de la naturaleza, hecha árbol. Su imponencia, su llamativa floración roja, sus gruesas raíces adventicias que apuntalan y ayudan expandir el área de soporte del tallo, y, sobre todo, la memoria de un árbol que marcó momentos sublimes de mi pasado, hacen de este encuentro, hoy, en estos anegados bosques aledaños a la población de Tribugá, un acontecimiento especial, un instante único, un plato servido de gratos recuerdos; un recital de hojas y ramas que, a manera de una melodiosa “Symphonia”, hace sacudir mi alma.
Glosario
Emberá: etnia indígena, originaria de América, que habita principalmente la región Pacífica en Colombia.

Muy contenta profe de compartir este blog a tu lado y que nos sigas enseñando a todos sobre el amor tan grande que le tienes al mundo vegetal.
Isa: el sentimiento es recíproco. Me siento feliz y muy afortunado de tenerlas a ustedes dos, como compañeras de viaje por el maravilloso universo vegetal. ¡Ustedes son pasión y amor total por las plantas!