Entre rollos y hojas
Entre rollos y hojas

Entre rollos y hojas

Entre rollos y hojas

Lisa Benoit

“Mi nueva pasión por la fotografía análoga me ha detenido a observar las plantas con más cuidado y dedicación. Al quedarme estática buscando la mejor forma de inmortalizarlas, logré, sin proponérmelo, suscitar curiosidad en alguien a quien tuve el privilegio de ver su expresión por primera vez al escuchar la palabra Zamia.”

Hace un tiempo decidí dedicarme a la fotografía análoga, un mundo nuevo para mí, a pesar de mi recorrido audiovisual en los últimos años. La fotografía y la videografía son dos universos distintos, aunque compartan algo en común: la cámara.


Hice una visita al Jardín Botánico de Medellín para practicar este nuevo arte con mi cámara Praktica de los años 80. Recorrí el Jardín con ella colgada al cuello, buscando modelos botánicos que retratar. Era una mañana ligeramente húmeda, propia de la época lluviosa del trópico.

Definitivamente, algunas plantas destacaron. Una de ellas fue una especie perteneciente a la familia Rubiaceae, (la familia del café) ubicada frente al edificio científico, donde tiene su sede el herbario JAUM, y cuyo nombre científico es Pentagonia pinnatifida, también conocida como “Tapaculo”.

Tenía muchos deseos de volver a verla, especialmente después de mi última adquisición, un libro de Francis Hallé, el renombrado botánico francés que menciona a esta planta en particular. No podía evitar visitarla y tomarle fotos a esos hermosos frutos rojos que mostraba con tanto orgullo; para luego darme cuenta lo oscuro que habían quedado al revelar el rollo…

Cuadro de texto: Lisa BenoitA mi regreso decidí cruzar un puentecito rodeado de Ciclantáceas, unas pequeñas hierbas amantes de lugares húmedos como quebradas y bordes de río. En este mismo recorrido me detuve dos veces, la primera, para fotografiar una de mis palmas favoritas, Reinhardtia gracilis, considerada una de las palmas más pequeñas del mundo. No solo destaca por su tamaño diminuto, sino también por los pequeños orificios o “ventanas” que se encuentran cerca de la base de cada hoja.

Finalmente, me encontré con Zamia roezlii, perteneciente a uno de mis grupos favoritos, el género Zamia. Esta planta resaltó ante mis ojos y me llenó de emoción, inmovilizándome por unos segundos ante la belleza de una hoja recién brotada, que desplegaba todo su esplendor. Me detuve a fotografiarla. Clic, clic, clic… Se me olvida que tengo las fotos contadas en el rollo, pero una sola no sería suficiente para capturar ese momento.

De repente se me acerca alguien.

—Desde ahí no creo que le puedas tomar foto a los bichos —me dice un hombre paisa, de unos veinte años, vestido con ropa ancha.

—Jajaja, no es para tomarle foto a un insecto, es para fotografiar esta hermosa planta —le respondo.

—¡Aaah, claro! Sí, está muy bonita. ¿Usted sabe de eso? —me dice, mientras señala la hoja lustrosa de Zamia.

Sentí mucha alegría al notar que alguien desconocido se interesaba por aprender sobre plantas; y no sobre cualquiera, sino sobre una de mis favoritas. Entablamos una amena conversación donde pude contarle sobre las zamias y su importancia, y cómo estos “dinosaurios vegetales” han permanecido en la Tierra por millones de años. Este raro grupo de plantas merece más atención del público colombiano, pues nuestro país destaca por tener el mayor número de especies de Zamia en el mundo. Además, en Antioquia se encuentra la población natural con mayor densidad de individuos de Zamia, registrada:tres zamias por metro cuadrado, para la especie Zamia incognita, endémica del Valle del río Magdalena.

Definitivamente, este fue uno de mis momentos favoritos en el Jardín Botánico de Medellín. Y quién sabe, con mi espíritu de viridófila, tal vez en mi próxima visita logre enamorar a más personas de las zamias y de las otras joyas botánicas que habitan en este jardín.

Glosario

Hoja lustrosa: Haciendo referencia a la hoja de aspecto brillante.

JAUM: Acrónimo o sigla con la cual se identifica mundialmente el herbario del Jardín Botánico de Medellín.

Paisa:  expresión usada de forma popular como sinónimo de “antioqueño”, es decir, originario del departamento de Antioquia, en Colombia.

Referencias de interés

Hallé, F. (2016). 50 ans d’observations dans les Jardins botaniques du monde. Museo Éditions. Pag. 343

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