Las plantas en el cine: aprender a ver lo verde en la pantalla
Las plantas en el cine: aprender a ver lo verde en la pantalla

Las plantas en el cine: aprender a ver lo verde en la pantalla

Las plantas en el cine: aprender a ver lo verde en la pantalla

¿Y si te dijera que casi todas las películas están llenas de plantas?
Desde el documental botánico hasta la ciencia ficción, lo vegetal se mueve a otros ritmos y enfrenta retos únicos frente a la cámara. Reconocerlas en la pantalla es descubrir cómo el cine se apoya en la botánica para contar historias y crear mundos.

El cine es un mundo donde personas llamadas directores, acompañados de sus equipos técnicos, trabajan con un mismo propósito: transmitir un mensaje a través de la imagen y el sonido. Lo que comenzó como imágenes en movimiento, hoy es una industria multimillonaria capaz de generar emociones y reflexiones en públicos de todo el mundo.

El cine, como lo conocemos hoy, suele atribuirse a los hermanos Lumière (al menos para Europa), quienes proyectaron algunas de las primeras imágenes en movimiento: un tren llegando a una estación y obreros saliendo de su lugar de trabajo. Estas escenas no contaban una historia en el sentido narrativo actual; se parecían más a lo que hoy llamaríamos documental; mostraban fragmentos de la realidad. Con el tiempo, el cine fue incorporando la ficción y diversificando sus géneros: la comedia, con El regador regado (1895), o la acción con Asalto y robo de un tren (1903). Más adelante, el documental se consolidó con obras como Nanuk, y El esquimal (1922).

Entonces surge la pregunta: ¿por qué hablar de cine si nos interesan las plantas?

El cine ha sido una herramienta fundamental para acercarnos a la naturaleza, especialmente desde el documental. Sin embargo, aunque las plantas ocupan gran parte del espacio visual en muchas películas, suelen ser las grandes invisibles. Están siempre ahí, pero rara vez las miramos.

Existen obras audiovisuales con un enfoque claramente botánico, como The Private Life of Plants (1995), The Green Planet (2022), The Secret Life of Plants (1978) o Kingdom of Plants (2012). Estas producciones se apoyan en información científica validada por investigadores, pero además colocan a las plantas en el centro de la narrativa. El ser humano desaparece como personaje y permanece solo como narrador. Por esta razón, me gusta referirme a este tipo de obras como documentales botánicos, diferenciándolos de otros documentales donde las plantas están presentes, pero desde un enfoque humano, como Árboles y otras ramificaciones, Homo Botanicus, o muchas otras producciones sobre jardinería y horticultura.

la vida silvestre siempre implica retos audiovisuales: nunca se puede planear 100% lo que se va a ver, estamos a disposición de los que se quieran dejar ver; los climas extremos ponen en riesgo los equipos; se debe tener un buen conocimiento respecto a lo que se va a grabar, no todos los animales y plantas hacen lo mismo durante todo el año. En el caso de las plantas, existe un desafío particular: el movimiento. Las plantas se mueven en escalas de tiempo distintas a las nuestras. Y es nuestra tarea adaptarnos a ellas para comprenderlas mejor. El cine ha desarrollado herramientas como el timelapse, los desplazamientos de cámara y el montaje, para hacer visible ese movimiento lento y silencioso. Desde mi propia experiencia realizando un cortometraje de documental botánico, (Zamia: descifrando una historia incógnita) he podido entender cómo el lenguaje audiovisual puede ayudarnos a narrar el mundo vegetal sin forzarlo a comportarse como humano, respetando sus tiempos y su forma de estar en el mundo.

Pero esta mirada botánica no se limita al documental. También aparece, de manera muy interesante, en géneros como la acción, el drama o la ciencia ficción. En el cine, las plantas no son solo un fondo verde: pueden representar cuidado, peligro, vida, muerte o identidad. A veces acompañan a un personaje y otras veces se convierten en uno por sí mismas. También nos dan pistas sobre el lugar donde ocurre la historia; no es lo mismo una selva asiática que una latinoamericana. Cada planta habla del clima, del territorio y del mundo que se quiere construir en pantalla.

Escena con planta Aglaonema en una maceta, sobre una repisa de ventana de la película “Leon: El profesional.”

Quiero invitarlos a ver las plantas en el cine. Si nos permitimos abrir la vista a lo verde, descubriremos que casi todas las películas están llenas de plantas. Están ahí, tanto en la vida cotidiana como en la pantalla, sosteniendo el mundo incluso cuando no las vemos.

Glosario

Documental: Género audiovisual que observa y narra la realidad con el objetivo de informar, reflexionar o registrar historias reales.

Espacio visual: Conjunto de elementos que construyen lo que vemos en una imagen: composición, profundidad, colores, luz y la relación entre los objetos dentro del encuadre.

Timelapse: Técnica audiovisual que acelera el paso del tiempo, permitiendo observar procesos lentos, como el crecimiento o movimiento de las plantas, en pocos segundos.

Cortometraje: Obra audiovisual de corta duración (para Colombia la duración está entre 7 y 60 minutos).

Aglaonema: Un género de plantas de la familia Araceae, un representante conocido es Monstera deliciosa. 

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