Una ventana al pasado
“Momentos que tocan el alma y que abren ventanas que inspiran a conocer el pasado a través del presente; este es mi relato, con un sueño que se materializa en una planta proveniente de un linaje que convivió con los dinosaurios, y que se alza en el bosque observando cómo cambian los tiempos planetarios”
Los hilos del destino entrelazan historias y vidas, de manera tan entrañable, que pareciese como si todo fuera dado para un momento, para un encuentro entre dos personas o, incluso, aún más sublime, para el encuentro con una planta.

Me veo allí, en medio de la húmeda manigua en la región Pacífica de Colombia, con el agua fluyendo entre mis pies, mientras transito un río en compañía de mi profesor Dino Tuberquia. La exuberante selva del Chocó me atrapa. Parte de mi ser anhela tanto aprender y explorar, que se abre ante mí un mundo lleno de posibilidades, que me invitan a dejarme cautivar por el oro verde que se yergue como selva. El profe, como ya es costumbre, pausa en puntos estratégicos para presentarnos especies y familias vegetales. Yo escucho atentamente y prosigo, pero en mi libreta se guarda un espacio en blanco.
En medio de la caminata reflexionamos un momento, acerca de si ya había sido suficiente para este día. Teníamos otros planes y tareas que iban a requerir de nuestro ánimo. Pero justo en el momento en que daríamos vuelta sobre nuestros pasos, el profe exclama emocionado:
—¡Ve, Isa, ¡mirá una zamia!
Percibo en su rostro ese brillo especial y la sonrisa que he aprendido a identificar en él, cuando ve una planta que llama especialmente su atención. Zamia obliqua, una vieja amiga para él, pero para mí, uno de los encuentros más fascinantes de mi vida. Un destello en el bosque, que se eleva vigilante frente al río, con un tallo que deja entrever cada uno de sus avances y retornos. Una planta gimnosperma, que exhibe sus hojas rígidas sin miedo a opacar con su belleza, y que refleja en sus brillantes foliolos la otra vida del bosque. Ella es una historia, una representante de un linaje que abre una ventana hacia el pasado, que nos aproxima a entender el mundo de hace millones de años, cuando reptiles de grandes pisadas dominaban el planeta junto con ellas.


Es apacible y sosegada; puede que no posea una exuberante flor de mil colores, y que sus tiempos vayan en cámara lenta, pero sabe cuál es su lugar; comprende que el tiempo de los dinosaurios ya pasó, que ahora la exposición de flores y frutos domina el mundo, pero ella espera para observar tranquila su atardecer. ¡Colombia, país de zamias! selvas y bosques de nuestro territorio, albergan en sus entrañas la presencia del mayor número de especies de este grupo en el mundo. Aunque, a decir verdad, su conservación aún es incierta, y las poblaciones naturales se ven afectadas día a día. ¿Estaremos sentenciando su ocaso?
Son preguntas que pasan por mi mente, mientras no puedo evitar que se encharquen mis ojos al verla. Por fin, ese espacio vacío que guardé durante meses, está lleno… pero con mucho más que un nombre; con una conexión que me marcó de por vida, con una marca del pasado que se impregna en el alma. Ella, con toda seguridad, seguirá viviendo siglos. Yo, en cambio, un ser efímero en el planeta; pero, por solo un momento, ella vivió en mí, y yo en ella.
Glosario
Gimnosperma: Plantas que pertenecen a un linaje que tiene como principal característica, la presencia de semillas que no están cubiertas por un fruto y que no se desarrollan a partir de una flor.
Foliolos: Son los apéndices laminares en que se divide una hoja compuesta, es decir, cuando una hoja está conformada a su vez por pequeñas hojas.
Referencias de interés
Para conocer más de las zamias de Colombia:
Sociedad Colombiana de Cícadas (SCC). (s.f.). Cycadales. Recuperado de https://www.cycadascolombia.org/esp/cycadales.html

Zamia una planta que vivirá por siempre en nuestros corazones, ya que por medio de ella en el 2010 tuve la oportunidad de conocer a tu profe Dino. Y por supuesto que vivirá por siempre con sus gruesas hojas ha sobrevivido a la época de los dinosaurios, será la última en abandonar este planeta.
Mari, sé que como nosotros compartes el amor por este grupo, sin duda las zamias han traído mucha alegría para todo el que ha sabido verlas. ¡Muchas gracias por el apoyo! <3
Gracias por continuar el legado como protectora y difundir las maravillas de las plantas en este caso estos fósiles vivientes, su pasión te hará llegar muy lejos, serás grande y espero podemos valorarte para la conservación de nuestra biodiversidad…..
Muchas gracias a ti por los buenos deseos y el aprecio por la divulgación del asombroso mundo de las plantas.
Qué lindo, Isa. Me alegra mucho leerte y volver a contagiarme de esa emoción y curiosidad por la naturaleza que siempre vi en ti. 🫶
¡Gracias profe Kathe por el apoyo incondicional!